DLSS 4 llega para transformar radicalmente el rendimiento de los videojuegos y la calidad gráfica, gracias a sus avanzadas funciones basadas en inteligencia artificial.
Esta tecnología innovadora puede crear hasta tres fotogramas adicionales por cada uno renderizado tradicionalmente, aumentando notablemente la tasa de cuadros por segundo y aliviando la carga de la GPU.
Esto permite a los jugadores disfrutar de un rendimiento hasta 8 veces superior en comparación con métodos convencionales, algo especialmente útil para juegos con altas demandas gráficas o para quienes juegan en resoluciones elevadas con configuraciones avanzadas.
DLSS 4 incorpora modelos avanzados de inteligencia artificial basados en transformadores, que analizan las escenas en tiempo real con mayor precisión.
Como resultado, la generación de fotogramas es más fluida, las imágenes se ven más nítidas y se reducen significativamente los artefactos visuales, incluso en escenas complejas o con movimientos rápidos.
Gracias a esto, la experiencia visual se acerca mucho a la calidad nativa, aun utilizando escalado.
Una característica destacada de DLSS 4 es su capacidad para habilitar juegos en resolución 4K a tasas de hasta 240 cuadros por segundo, una cifra hasta ahora casi inalcanzable para la mayoría de sistemas.
Combinado con las GPUs RTX Serie 50, los jugadores pueden disfrutar de un rendimiento extremadamente fluido con gráficos realistas, incluyendo efectos avanzados como trazado de rayos.
Esto convierte a DLSS 4 en una herramienta indispensable para gamers que buscan la mejor experiencia posible.
DLSS 4 es compatible con todas las GPUs RTX, desde la Serie 20 hasta la Serie 50, lo que evita la necesidad de actualizar hardware inmediatamente para aprovechar sus ventajas.
Además, las actualizaciones de software continuas asegurarán que tanto juegos como aplicaciones aprovechen al máximo esta tecnología, sin importar el modelo de GPU.
En su lanzamiento, DLSS 4 soporta ya 75 juegos y aplicaciones, incluyendo títulos muy esperados como Cyberpunk 2077 y Alan Wake 2.
NVIDIA colabora activamente con desarrolladores para ampliar la compatibilidad, lo que augura una rápida adopción en la industria del entretenimiento digital.
Esta versión también mejora la gestión de la memoria GPU, reduciendo problemas como el stuttering y permitiendo un rendimiento más estable incluso en juegos que demandan gran cantidad de VRAM.
De esta forma, los usuarios disfrutan de un rendimiento constante y sin interrupciones, incluso con configuraciones gráficas exigentes.